El campo

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Sus 27 hoyos le permiten combinar tres recorridos diferentes donde conjugar la técnica con la potencia a la hora de golpear la bola. Los recorridos se encuentran protegidos por una consolidada y densa masa forestal y la presencia del agua en buena parte de los mismos le proporciona un aliciente especial.

Los nueve hoyos que dan personalidad y tradición a la zona de la Masía se caracterizan por su orografía plana. Para sacarles rendimiento hay que inclinarse por el golpe técnico. Dos lagos de buena presencia entran en juego en los hoyos 5, 6, 8 y 9. Si la cabeza puede con el corazón el agua no penaliza sino que por el contrario contribuye a dar ritmo y belleza al recorrido ya que de por sí es agradable por la abundante vegetación.

Los nueve hoyos que conforman los Lagos están marcados por el agua. Agua frontal y agua lateral que afecta a cinco hoyos. El hoyo 8, un par 3 de 160 metros, es conocido por “El demoni”. El agua se encuentra en el lateral derecho y lo acompaña del tee al green. De gran dificultad puesto que a medio recorrido y por el lado izquierdo también está el agua. Un gran bunker protege además el green. El jugador seguro de sus posibilidades tirará a green y el que sea consciente de sus limitaciones puede optar por un golpe medio y entrar de dos en green antes de mandar la bola al lago. Los lagos existentes en este campo se han convertido con el paso del tiempo en parajes protegidos debido a la gran variedad de aves acuáticas que encontramos en los mismos.

Los últimos nueve hoyos incorporados al campo se conocen por “Los Nuevos”. Un recorrido con orografía más ondulada y con tres pares 5 por lagos donde llegar de tres a green es todo un éxito para el jugador amateur. No hay agua aunque las impresionantes vistas a la Sierra Calderona contribuyen a la belleza de una parte de este recorrido. Los greens se encuentran ligeramente en alto aunque sin ofrecer excesivas dificultades para entrar en los mismos. Los bunkers son grandes y siempre entran en juego tanto para el jugador amateur como profesional.

Los socios del Club Escorpión, en su deseo de aprovechar el terreno que poseen, optaron, tras pasar de 18 a 27 hoyos, por la construcción de un campo de Pitch & Putt, que puede decirse es un campo del siglo XXI y fruto de un buen trabajo sobre un excelente diseño. Además, posee una doble función ya que puede utilizarse como un campo de 9 hoyos pares 3 o un Pitch & Putt de 18 hoyos. Desde su puesta en marcha se ha convertido en un gran aliciente para sus socios. De este modo, los más veteranos juegan en él para disfrutar de un buen momento; los hay que lo emplean para perfeccionar su juego corto y los niños que integran la escuela del Club encuentran el escenario ideal para iniciarse en el juego y después ir progresando en el mismo.

Sus greens son muy movidos y en líneas generales difíciles. Hay que ser muy certeros en el lanzamiento a bandera para evitar destrozar la tarjeta. Las caídas y las siluetas de los greens exigen siempre un putt de precisión. Se penaliza con dureza cuando la bola pierde la línea adecuada. Además, el diseñador no se olvidó de los bunkers y los situó en las zonas de estrategia para proteger a los greens. A su vez, en el lanzamiento a bandera desde el tee siempre se tiene que entrar por el lado más estrecho lo que provoca un grado añadido de dificultad y emoción. Una serie de algarrobos centenarios ofrecen una perspectiva histórica del campo y le proporciona un alto valor paisajístico y ecológico. Una de las características más destacadas de este campo es la longitud de sus hoyos. En su mayoría poseen más de 80 metros de longitud y más de uno sobrepasa los 100 metros.

El jugador que lo visita por primera vez queda satisfecho. Adivina pronto las dificultades y calidad de un gran campo donde el buen golpe recibe su grata recompensa y el malo es penalizado sin contemplaciones.