La comida es una parte imprescindible en la vida de los deportistas, para mantener su línea y mejorar el rendimiento deportivo, pero también es un placer del que, de vez en cuando, nos permitimos disfrutar. El encargado de hacer disfrutar de una buena variedad de platos confeccionados para el socio, en el Club de Golf Escorpión es el Departamento de Restauración, sin duda, una ardua tarea difícil de lograr. “Parece que dar de comer en sí es algo fácil, pero no. Que la comida guste, que el socio pueda comer según las necesidades y el tiempo del que dispone y que el momento de la comida se convierta en un momento ameno, no es una labor sencilla y nosotros estamos ahí para satisfacer al socio en este sentido”, comenta Cecilia Durán, que se encuentra atendiendo, de primera mano, a las personas que acuden cada día a la Cafetería del Club.
Este departamento está conformado por un grupo numeroso de personas que se encargan de dar un servicio que cubra las necesidades de alimentación y bebidas desde primera hora de la mañana, cuando Jesús Guerrero, el jefe de cocina del Departamento, se pone en marcha. “Soy el que enciende los fogones por las mañanas. Horneo el pan y la bollería para que estén recién hechos. Después me pongo con nuestra fabulosa tortilla de patatas y elaboramos, a continuación, nuestro menú diario con todo el cariño del mundo”. El día sigue con almuerzos, comidas, meriendas e incluso alguna cena, aprovechando todos los recursos de que disponen en un día a día nada rutinario. “La clave está en intentar personalizar cada petición al gusto de cada socio. No hay dos bocadillos iguales, dos celebraciones iguales o dos eventos deportivos iguales. Cada socio pone énfasis en una cosa y nosotros debemos identificar y poner en valor esa preferencia”, asegura Felipe García, Responsable del Departamento de Restauración del Club de Golf Escorpión.
Lo que más agradecen de su trabajo diario es el contacto directo con el socio, por ello tratan de atenderle y tratarle con la mayor dedicación, fuerza e ilusión. Todo el equipo necesita coordinarse y sumar esfuerzos en los días de mayor afluencia superando, incluso, las limitaciones de espacio, para atender a más de 300 personas a la vez, entre Cafetería y Club Juvenil. “Los días de mayor actividad en nuestro departamento son los fines de semana, momento en el que mayor concentración de socios tiene el club, seguidos de los campeonatos y los eventos, como bautizos, bodas, comuniones, cumpleaños… Todo esto supone un esfuerzo extra importante del equipo, porque realizamos el mismo servicio sin perjuicio a la calidad que queremos ofrecer”, explica Cecilia.
Aún así, consideran su trabajo como uno de los más satisfactorios. Felipe afirma que al estar en contacto con los socios hace que, en determinadas ocasiones, sean el nexo con la gerencia y la Junta Directiva, tratando de resolver lo que está en sus manos. “Es muy gratificante ver como después de solucionar muchas pequeñas cositas, los socios se toman el tiempo de buscarte y comunicarte que ya está solventado el problema”, añade. A veces, incluso, han afrontado con éxito situaciones límites e imprevistas. Todos recuerdan la última celebración del Día del Socio, cuando, tras una semana de locura preparando un evento para más de 500 personas, cayó una tormenta estival y toda la preparación se fue al traste. En medio del caos, supieron volver a organizar una parte del evento y atender a aquellos socios que decidieron resguardarse en las dependencias interiores.

