Cada día, un equipo de profesionales trabaja en los recorridos del Club de Golf Escorpión para que estén en las mejores condiciones posibles. Sus tareas son múltiples y, a veces, pasan desapercibidas, pero son imprescindibles. En el mes de marzo, por ejemplo, se plantaron 100 árboles para paliar los daños causados por el viento y comenzaron las obras de nivelación de los tees para propiciar una mayor estabilidad a la hora de ejecutar el swing. En el mes de abril, se han empezado a segar las calles, los tees y los antegreenes de los dieciocho hoyos del recorrido oficial para, también durante el fin de semana, poder ofrecer un campo impecable para el juego durante los días de mayor actividad social y celebración de los principales torneos. Estos son solo dos de los ejemplos de las funciones que llevan a cabo nuestro equipo de mantenimiento del campo de golf.

Parte de los responsables de este trabajo son Luis Ferrera, Guillermo Dragón y Carlos Colomer. De entre estos, Luis es el que más tiempo lleva en el equipo con más de dos décadas en el Club. Conoce a la perfección los recorridos y las necesidades que cada zona puede tener en función de la temporada, el terreno o la disposición paisajística. Construyó el Pitch & Putt del Club bajo la atenta supervisión de Dionisio García, un área de gran importancia estratégica para el Club, porque es donde se inician los más jóvenes. Para él, la coordinación del equipo y la motivación de crear un entorno armónico que agrade a los socios son las claves para conseguir que el campo luzca un aspecto impecable. Lo mismo considera Guillermo, aficionado al senderismo y con una trayectoria de trece años en el Club. En su día a día se preocupa de que las tareas de mantenimiento no condicionen o causen molestias innecesarias en el campo y, en general, de estar al servicio del socio.

El espíritu que comparten Luis y Guillermo lo interiorizó Carlos desde bien temprano, una de las últimas incorporaciones al departamento. Recuerda con nostalgia el primer día que empezó a trabajar hace cuatro años, recogiendo hojas y metiéndolas en un capazo. Hoy, está muy contento de formar parte de un equipo muy preparado y comprometido con su trabajo. Lo que más le gusta a Carlos de trabajar en un club de golf es el entorno, al aire libre, y que es fácil apreciar el trabajo bien hecho, lo que reconforta personalmente.

El equipo de campo, sirviendo al socio